El Cycle Compass no intenta adivinar el precio de mañana. Su trabajo es más humilde y más útil: ordenar señales de ciclo para que una persona pueda distinguir acumulación, expansión, distribución y euforia sin depender de una sola métrica ni de un hilo viral.
Por qué no basta con mirar el precio
Bitcoin tiene un precio visible cada segundo, pero el ciclo no vive únicamente en la vela. La vela mezcla liquidez, expectativas, apalancamiento, noticias, flujos institucionales, comportamiento de holders y minería. Cuando alguien dice “estamos temprano” o “esto ya está caro”, normalmente está condensando varias intuiciones. El problema es que esas intuiciones, sin métricas, se vuelven narrativas cómodas.
La propuesta del Cycle Compass es convertir esas intuiciones en un semáforo reproducible. No reemplaza juicio; lo disciplina. Toma siete familias de señales: rentabilidad no realizada, valor de mercado contra valor realizado, convicción de holders, rentabilidad de monedas gastadas, riesgo técnico de medias largas, temperatura de derivados y tensión contra la media móvil de 200 días. Cada una mira una parte distinta del elefante.
Las cuatro estaciones del ciclo
1. Acumulación
La acumulación aparece cuando el mercado ya castigó a los compradores tardíos, el apalancamiento fue limpiado y muchos holders de largo plazo siguen presentes. No suele sentirse cómoda. En esa fase, las métricas tienden a mostrar bajo entusiasmo, pérdidas realizadas o bajo premium de especulación. La lectura no es “compra ahora”; es “el mercado ya no está pagando euforia”.
2. Expansión
En expansión el precio sube, pero todavía no todo el sistema está saturado. Los nuevos compradores entran, los holders antiguos empiezan a recuperar ganancias y el funding puede volverse positivo sin romper el tablero. Para una plataforma como SoloBitcoin, esta es la zona donde conviene explicar más que gritar: los datos ayudan a separar adopción real de simple ruido de momentum.
3. Distribución
La distribución es la fase incómoda porque las noticias suelen ser buenas. El precio puede marcar máximos, los flujos institucionales pueden verse fuertes y la conversación pública se vuelve optimista. Sin embargo, métricas como NUPL, MVRV-Z o Reserve Risk pueden empezar a sugerir que el margen de seguridad cae. Aquí el Compass no dice “top”; dice “el riesgo ya no es el mismo que antes”.
4. Euforia
La euforia ocurre cuando la demanda marginal paga casi cualquier precio y el apalancamiento deja de ser herramienta para volverse combustible. Funding elevado, MVRV-Z extremo, NUPL alto y señales de Pi Cycle tensas no garantizan una caída inmediata, pero indican que el mercado se volvió frágil. En euforia, el error típico es confundir adopción estructural con precio sin disciplina.
Los siete componentes
NUPL
NUPL resume ganancias y pérdidas no realizadas. Cuando es muy bajo o negativo, muchos participantes están bajo agua; cuando es muy alto, gran parte del mercado tiene ganancias latentes y la tentación de realizarlas aumenta. En el dashboard vive como nupl.
MVRV-Z
MVRV-Z compara valor de mercado con valor realizado y mide la distancia estadística entre ambos. Es útil porque el valor realizado aproxima el costo base agregado de la red. No es perfecto, pero evita mirar sólo market cap. Ver mvrv_z.
Reserve Risk
Reserve Risk intenta capturar convicción de holders de largo plazo contra precio. Cuando el precio sube mucho pero la convicción empieza a debilitarse, el riesgo crece. Es una métrica elegante porque obliga a mirar tiempo, no sólo cotización. Ver reserve_risk.
SOPR
SOPR mira si las monedas gastadas se mueven en ganancia o pérdida. Un SOPR sostenido sobre 1 indica realización de ganancias; bajo 1, capitulación o pérdida. Su valor está en observar cambios de régimen, no ticks aislados. Ver sopr.
Pi Cycle Top
Pi Cycle Top usa medias largas de precio: MA111 y 2×MA350. Cuando la media corta cruza por encima del doble de la media larga, el sistema marca un cruce histórico que en 2013, 2017 y 2021 coincidió con zonas próximas al top macro. La lectura útil no es predictiva sino contextual: cuando el gap (MA111/2×MA350 - 1) se acerca a cero, la convicción de seguir aumentando exposición debería caer. No es ley física; es termómetro técnico que conviene leer junto a métricas estructurales como NUPL o Reserve Risk. Detalle en la subpágina dedicada Pi Cycle.
Funding
Funding mide cuánto pagan longs o shorts en perpetuos. Es la parte más “mercado actual” del Compass: no habla del costo base on-chain, habla de apalancamiento vivo. Ver funding_rate_avg.
Mayer Multiple
Mayer Multiple es la razón entre el precio actual de Bitcoin y su media móvil de 200 días. Es uno de los indicadores clásicos del ciclo precisamente porque su simplicidad lo hace difícil de manipular: por encima de 2.4 históricamente se asoció con zonas de distribución; por debajo de 1.0 ha tendido a marcar bases de acumulación. En SoloBitcoin entra al compass con un peso moderado (10%) porque no captura comportamiento de holders ni costo base, sólo tensión técnica frente a la tendencia larga. Vive como métrica derivada price/SMA200, sin dependencia de proveedores externos. Detalle del cálculo y el histórico en la subpágina Mayer Multiple.
Cómo se convierte todo en score
El score normaliza cada componente contra su propia historia, usando z-score y una ventana larga. Luego lo transforma a una escala 0-100 y aplica ponderaciones: NUPL 25%, MVRV-Z 25%, Reserve Risk 15%, SOPR 10%, Pi Cycle Top 15%, Funding 10% y Mayer Multiple 10%. La intención es que señales estructurales pesen más que el ruido de derivados, sin ignorar la temperatura de corto plazo ni la tensión técnica frente a la tendencia.
Los rangos del semáforo son simples: bajo 30 sugiere acumulación, 30-60 expansión, 60-80 distribución y sobre 80 euforia. La palabra clave es “sugiere”. Un score no conoce tu horizonte, tu liquidez, tu situación tributaria ni tu tolerancia emocional. Por eso SoloBitcoin lo presenta como contexto, no como instrucción.
Qué hacer cuando faltan datos
Una decisión importante del dashboard es mostrar s/d cuando una fuente no está estable. Eso puede parecer menos impresionante que llenar todos los huecos, pero es más honesto. Las métricas derivadas de ciclo son poderosas justamente porque la gente confía en ellas; si se rellenan con proxies malos, se convierten en decoración.
Esta política sigue una idea que se ve en buenos análisis de Lyn Alden, Glassnode Insights y James Check: primero entender qué mide la señal, luego discutir sus límites, y sólo después usarla en una tesis. Si una métrica no tiene fuente numérica verificable, el Compass lo dice. Esa ausencia también informa: todavía no hay suficiente base para un semáforo robusto.
Un uso sano del Compass es llevar un diario de hipótesis. Si el score sube por funding pero los holders de largo plazo no se mueven, la tesis puede ser “calor especulativo de corto plazo”. Si sube por MVRV-Z y NUPL al mismo tiempo, la tesis es más estructural: el mercado completo acumula ganancias latentes. Escribir esa diferencia evita que todas las señales terminen diciendo lo mismo: “subió, entonces es alcista”.
También conviene comparar el Compass con tu propio horizonte. Una lectura de distribución puede ser relevante para un trader de semanas y casi irrelevante para alguien que acumula a diez años, salvo como advertencia emocional. La métrica no sabe quién eres; sólo ordena el estado agregado del mercado, con límites visibles y verificables.
Lectura práctica
- Empieza por el semáforo general, pero no te quedes ahí.
- Abre los componentes que estén empujando el score: NUPL, MVRV-Z, SOPR o funding.
- Contrasta con precio, ETF flows y premium LatAm para saber si el movimiento viene de spot, instituciones, derivados o región.
- Si hay datos ausentes, trata el score como incompleto. No rellenes el silencio con convicción falsa.
El objetivo final es que una persona salga con mejores preguntas: ¿el mercado está barato o sólo deprimido? ¿está caro o sólo fuerte? ¿la demanda viene de spot real o de leverage? ¿los holders de largo plazo están vendiendo o siguen esperando? Ese es el lugar correcto del Cycle Compass dentro de SoloBitcoin.